Contacto +57 653 3000

➤ Adaptar el peso del huevo a las necesidades del mercado mediante el manejo

Rafael Lera

Técnico Veterinario | Especialista en Avicultura de puesta. Hendrix Genetics

11 de septiembre de 2020

La rentabilidad de un lote de ponedoras dependerá básicamente de la capacidad de producir un alto número de huevos de primera calidad del tamaño más adecuado para cada mercado. Los productores de huevos suelen tomar sus decisiones en cuanto a la raza de la ponedora en función de su objetivo de producción, teniendo en cuenta el potencial genético de cada estirpe para producir huevos dentro de un determinado rango de tamaño.

Sin embargo, la genética sólo explica una parte del peso del huevo, ya que el medio ambiente tiene un gran impacto en los resultados generales: esto significa que los productores de huevos tienen diferentes herramientas de manejo y nutrición para influir en el peso del huevo. Las decisiones clave de manejo deben tomarse con antelación, durante el período de recría. El período de recría es el momento adecuado para actuar, ya que las decisiones de manejo tomadas durante este período influirán en el tamaño medio del huevo para el ciclo total de puesta de la forma más eficaz y con el menor coste, mientras que otras técnicas o ajustes nutricionales pueden ser útiles para ajustar el tamaño del huevo hacia arriba o hacia abajo a más corto plazo.

Las razas de ponedoras actuales ofrecen una gran versatilidad y flexibilidad en términos de manejo: el uso de las técnicas de manejo adecuadas en la cría, los programas de iluminación para controlar la madurez sexual, la adaptación de la nutrición y el mantenimiento de las condiciones ambientales adecuadas son los factores clave: ¡el peso del huevo puede verse afectado hasta 4 g. y más allá! Estas herramientas pueden ayudar al productor de huevos a encontrar un buen compromiso entre la obtención de huevos del tamaño deseado y el mantenimiento de un nivel de producción óptimo con una buena calidad de la cáscara.

Aspectos Genéticos de las Aves

Las empresas de genética avícola definen sus objetivos de selección para cada uno de sus productos en función de las necesidades de los clientes, que pueden ser diferentes: mientras que para muchos criterios no existe una clara preferencia regional (como la mejora de la viabilidad o el número total de huevos), para otros, como el color de la cáscara y el peso del huevo, existe una clara segmentación del mercado.

Durante las últimas décadas, la mejora genética en la producción de huevos ha sido significativa: el número total de huevos ha aumentado no sólo por una madurez sexual más temprana y un mayor pico de producción, sino principalmente gracias a una clara mejora de la persistencia de la puesta y de la calidad de la cáscara.

Un logro esencial de nuestro programa de selección es un cambio en la curva del perfil de peso del huevo: hoy en día se produce un rápido aumento del peso del huevo en las primeras etapas de la producción, para obtener rápidamente huevos vendibles de buena calidad, mientras que la curva de la forma del peso del huevo se “aplana” en la segunda mitad del ciclo de producción, para evitar que los huevos demasiado grandes a una edad más tardía tengan una cáscara más frágil (Fig. 1).

tabla blog1

MANEJO EN RECRÍA

El desarrollo de la pollita hasta las 5 semanas de edad es clave para desarrollar aves productivas con una adecuada resistencia y buena estructura corporal. Esto ayudará a las aves a poder producir más fácilmente un mayor tamaño de huevo durante en su vida productiva. El manejo del peso corporal en la madurez sexual es el factor más eficiente para controlar el peso del huevo luego durante la puesta, hacia arriba o hacia abajo en relación con los valores estándar. Los dos principios básicos ya son bien conocidos por los productores de huevos: para cualquier raza específica,

las aves más pesadas al comienzo de la puesta pondrán huevos más grandes que las aves más ligeras
la madurez temprana dará como resultado huevos más pequeños y la madurez tardía dará como resultado huevos más grandes.
Por lo tanto, los factores clave de manejo en la recría a ajustar en función del tamaño de huevo deseado son:

  • velocidad de la fase decreciente del programa de iluminación
  • peso corporal en el momento del estímulo luminoso
  • desarrollo de la capacidad de ingestión de alimento para asegurar un adecuado consumo de nutrientes al inicio del periodo de puesta
  • El efecto de los cambios en la duración de la luz sobre los parámetros de producción es bien conocido: en condiciones de luz natural, los lotes criados en días crecientes adelantarán su madurez sexual, mientras que los criados en días decrecientes se retrasarán.

Cuando se establece un programa de iluminación, se debe considerar el objetivo de producción, principalmente el peso del huevo, para adaptar la velocidad de la fase decreciente, la duración de la luz en la fase de “meseta” (fase de fotoperíodo constante) y el momento (edad y peso corporal) del estímulo luminoso (Fig. 2).

si el objetivo de producción es el tamaño de un huevo grande, una reducción lenta de la duración del día (programa decreciente largo) ayudará a las pollitas a comer y a crecer, de modo que se pueda alcanzar un mayor peso corporal, y también retrasará la madurez sexual. Se obtendrá un aumento del tamaño promedio del huevo por una combinación de ambos efectos.
si el objetivo de producción es maximizar el número de huevos, pero el tamaño de los mismos no es una prioridad, una reducción más rápida de la longitud del día (programa de decreciente rápido), siempre que se asegure un crecimiento adecuado, hará avanzar la madurez sexual.

img2

Fig 2. Ejemplos de diferentes programas de iluminación dependiendo del objetivo de producción.

El momento del estímulo luminoso, ya que hay una interacción entre edad y peso corporal, también tendrá un impacto significativo en el peso del huevo: la estimulación luminosa temprana en las pollitas más ligeras llevará a un tamaño de huevo más pequeño, mientras que la estimulación tardía de la luz en las pollitas más pesadas llevará a un tamaño de huevo más grande. En ambas situaciones puede haber una variación en el número total de huevos producidos, pero poco efecto en la masa total de huevo. La uniformidad es otro parámetro clave que debe considerarse en el momento de la estimulación luminosa: en particular, cuando se busca una madurez sexual temprana, la uniformidad debería ser óptima para reducir el riesgo de estimular pollitas demasiado ligeras, lo que sería perjudicial para la persistencia de la producción, la viabilidad del lote y la calidad de la cáscara de los huevos.

La recría es también el período adecuado para desarrollar una capacidad de ingestión de alimento apropiada y un tracto gastrointestinal bien desarrollado que permita a las aves aumentar a un ritmo adecuado su consumo de alimento en el período de inicio de la puesta, esencial para alcanzar el peso de huevo requerido. Programar los repartos de alimento de manera que los comederos se vacíen una vez al día a partir de las cinco semanas de edad y usar una dieta diluida con un mayor nivel de fibra insoluble durante la fase de desarrollo son las técnicas clave que ayudarán al lote a superar con éxito el período crítico del inicio de puesta.

img3

NUTRICIÓN

Hay varios factores nutricionales que influirán claramente en el peso del huevo, siendo los más importantes la metionina/cistina y otros aminoácidos esenciales, la grasa total y el contenido de ácido linoleico de las dietas de puesta.

El contenido de proteína y energía de las fórmulas debe estar debidamente equilibrado para asegurar que se satisfagan las necesidades diarias de aminoácidos esenciales para un rendimiento óptimo de la producción.

El consumo de aminoácidos tiene un efecto lineal sobre la masa total del huevo dentro de un cierto rango, algunos de ellos juegan un papel más importante sobre el peso del huevo, como la metionina/cistina y la lisina, mientras que otros tienen un efecto menor sobre el peso del huevo, como el triptófano y la treonina, pero todos ellos son esenciales para asegurar una producción adecuada. Esto significa que la formulación para una mayor ingesta de aminoácidos digestibles aumentará el tamaño del huevo, pero superar un cierto nivel no tiene ningún efecto positivo adicional. En un escenario opuesto, cuando el objetivo es un tamaño de huevo más pequeño, la reducción de los niveles de aminoácidos es teóricamente posible, pero existe el riesgo de una deficiencia de aminoácidos que afectaría negativamente a la producción diaria de huevos y al índice de conversión alimenticia. La disminución de los niveles de aminoácidos al final del período de puesta para controlar el tamaño del huevo, si alguna vez se practica, debe hacerse gradualmente y vigilando adecuadamente el porcentaje de puesta.

El peso del huevo también se ve afectado por el contenido total de grasa: la revisión de los trabajos científicos disponibles muestra que hay un efecto lineal sobre el tamaño del huevo entre el 2 % y el 6 % de nivel de inclusión. Se recomienda utilizar un alto nivel de grasa bruta al comienzo de la puesta cuando se desea un tamaño de huevo grande. Este efecto positivo se debe en parte a la mejora de la palatabilidad y a los mayores niveles de energía del alimento, lo que conlleva un aumento de la energía diaria, y en parte al perfil de ácidos grasos de la grasa añadida. También ayudará a estimular el crecimiento hasta el peso corporal adulto al inicio de la puesta, aunque el consumo de alimento al inicio de la misma es todavía limitado, lo que tendrá un efecto positivo sobre el tamaño del huevo y el rendimiento total de la puesta.

El ácido linoleico tiene un efecto positivo en el tamaño del huevo, pero sólo dentro de un cierto rango. Las necesidades diarias de las ponedoras no son altas, alrededor del 1 %, pero niveles más altos de hasta el 2,9 % pueden utilizarse para obtener huevos más grandes. Las diversas materias primas utilizadas como fuente de grasa tendrán un efecto diferente dependiendo de su perfil de ácidos grasos: las fuentes vegetales como el aceite de linaza y el aceite de soja, que son ricos en ácidos grasos insaturados (alto contenido en ácido linoleico), son ingredientes de elección para conseguir mayor tamaño de huevo.

MANEJO EN PUESTA

El período entre las 18 y 30 semanas de edad es crucial para un lote de ponedoras: durante esas semanas, el consumo de nutrientes debe aumentar rápidamente para satisfacer las altas necesidades de las aves, no sólo para el mantenimiento, sino también para el crecimiento y la producción de huevos. Como ya se ha mencionado, las aves más pesadas pondrán huevos más grandes a lo largo de todo su ciclo de producción (Fig.3)

img4

Fig 3. Efecto del peso corporal en el tamaño del huevo.

El período de producción hasta las 30 semanas de edad es también el período óptimo para influir en el peso del huevo mediante la nutrición, ya que el tamaño medio semanal del huevo aumenta a un ritmo elevado y por lo tanto la respuesta será mucho mejor. Después de 30 semanas de edad, tratar de corregir el tamaño del huevo será más difícil y los resultados menos exitosos.

Las ponedoras son naturalmente consumidoras de grano y prefieren las partículas grandes en lugar de las finas. Un alimento de molienda gruesa con el tamaño de partícula adecuado (80 % entre 0,5 mm y 3,2 mm de diámetro) y el mantenimiento de un período de comederos vacíos una vez al día para hacer que las gallinas coman incluso las partículas pequeñas, son los puntos clave para asegurar la ingesta de nutrientes necesarios para alcanzar un tamaño de huevo adecuado.

Existe una influencia significativa entre la temperatura ambiente y el peso del huevo, por lo que el control ambiental es también una herramienta en el manejo del tamaño del huevo. El rango de temperatura ideal para las ponedoras adultas es de 18º C – 24º C. Las ponedoras muestran una relativa tolerancia a las altas temperaturas, principalmente cuando el aumento no es demasiado repentino y tienen tiempo para adaptarse a él, pero se observa una reducción significativa del tamaño del huevo a partir de 27º C, aunque la tasa de puesta no se vea afectada.

RESUMEN

Las técnicas de manejo que se proporcionan en este documento pueden ayudar a ajustar mejor el tamaño de los huevos de sus lotes a las necesidades del mercado. No subestime la importancia del período de recría, ya que no sólo está invirtiendo en el desarrollo de un ave sana y productiva, sino que las técnicas de manejo en este período crucial del desarrollo de las aves han demostrado que influyen mucho en el perfil del tamaño del huevo luego en puesta.

Quizás también te interese leer…

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *